EDUCACION SIN LUCRO
Augusto Sanhueza Vergara
Hace años, decenas ya, que el país se siente sacudido por un disparadero infinito de palabras, proyectos, reformas y reformitas en educación. Y nada màs. Porque el asunto sigue igual, o peor.
Igual, porque no hay cambios que hagan de nuestro sistema escolar la mejor plataforma para el desarrollo de las personas y el progreso equitativo del país. Porque la educación tiene que ver con personas y no solamente con bienes de consumo. Lo màs importante para un país son las personas, sus ciudadanos, su pueblo. Y este es el fin primero que debe perseguir la educación. ¿ Què personas queremos, què ciudadanos, què pueblo? Es decir, este es un tema central, de definición política. Un tema de Estado.
Si queremos de verdad un país unido, deberíamos tener una educación que practique la unidad a partir de los bancos de las escuelas. Es decir, todos deberían recibir la misma educación. El Estado es quien debe garantizarla, y no la capacidad económica de las familias. Porque así , se admita o no, estamos practicando una educación de clase. Tipo de educación que los chilenos no deseamos y que, curiosamente, quienes sospechaban de ella en el pasado reciente, se empecinaron en instalarla “legalmente”-
En síntesis, tenemos que promover una reforma del Estado donde la educación sea un asunto de carácter pùblico prioritario. Acaso la primera necesidad que estamos ¡ya! obligados a resolver. Como país. El Estado tiene que definirse al respecto. Lo demás, es tratar de asegurar la sustentabilidad del negocio. Pero, de una vez por todas deberíamos pensar que Chile y los chilenos, sin excepción, estàn primero.
Y seamos también honestos, aunque me consta que esto es cada día màs peligroso. Pero sigamos arriesgándonos, digamos las cosas como son, la verdad. Mejores profesores hacen mejores escuelas.¿Estamos? Porque son los profesores y las profesoras quienes educan, no los ladrillos ni el cemento. Ni siquiera el computador por cada niño,¡ necesario! Son los profesores. He aquí la madre del cordero.
Porque nuestra actual formación y capacitación de profesores es deficiente. Al perderse la mística y la vocación de educar, propio de las Escuelas Normales y lo que fuera el Pedagógico de
Y si no hubiera sido por los Pingüinos, el país aùn estaría adormecido por los fuegos de artificio de una educación light y que, en el fondo, perdóneseme,¿de què sirve?. Y tanto que cuesta …pagarla. Para que después haya centenares de jóvenes profesionales haciendo cola para lograr un trabajito, si tienen paciencia, y si el mercado no cambia. Pues, puede ocurrir, que cuando esté, por fin, a las puertas de una pega, las demandas sean otras.¿Y cómo entender que el propio Estado sea garante, por ley, de alentar el lucro en una necesidad básica de todos los chilenos, como es la educación?
¿La escuela está pensando, en què?¿ O sigue fuera de la realidad, copiándose a si misma?. Imaginación, imaginación. Creatividad. Este es el cambio verdadero, lo demás, es pérdida. ¡Vivan los jóvenes y todos quienes luchan por una Educación chilena sin lucro!.
NOTA: HE PUBLICADO ENTRE OTROS, SOBRE EDUCACION: “ESTADO DOCENTE Y ESTADO SUBSIDIARIO EN CHILE”



Señor Sanhueza.
Excelente su artículo
Saludos